Son obligatorios

Hay días en los que me pesa hasta respirar.
No sé si es el ruido de todo o el silencio dentro de mi,
pero siento que algo pide ayuda… sin saber cómo decirlo.

Me levanto, hago lo que tengo que hacer, pongo mi mejor cara…
pero por dentro, todo va corriendo.
Como si no pudiera detenerme ni un solo segundo,
como si detenerme fuera fracasar.

Y me cansé.
Me cansé de estar para todo el mundo y olvidarme de mí.
De correr sin saber hacia dónde voy.
De sentir que la vida me pasa y yo solo estoy sobreviviendo.

Entonces empecé a buscar pausas.
No respuestas, no soluciones… solo esas pausas.
Instantes donde puedo cerrar mis ojos y volver a mí.
Donde el tiempo se detiene,
y mi cuerpo… al fin, descansa de verdad.

Por eso creé estas sesiones.
Para ti, para mí, para cualquiera que necesite un espacio seguro,
donde no tengas que hacer nada más que sentir.
Sin apuros, sin exigencias.
Solo calma y escucha.