Canova-eros&psique3

La psicología en el s.XXI

La psicología clínica es la llave en contra de la desinformación o la información confusa que impera el mundo. Además, es herramienta sanitaria para prevenir y sanar tomando a las personas como seres únicos e irrepetibles, observando con una lupa innovadora las necesidades específicas no comparables con las del resto. Eso es para mi la psicología actual.

La psicología de hoy podemos tan solo remontarla al siglo actual. A lo largo del tiempo la psicología ha ido tomando diferentes caminos, desde la ciencia que daba forma física al alma, hasta la concepción actual de “psique” como procesos conscientes e inconscientes del ser humano.

Cuando hablamos de ella podemos decir que es una ciencia natural que ha ido despertando el interés en el ámbito de la salud.

Vivimos en un mundo de impaciencia, de exceso de información, de búsqueda de lo perfecto, y de necesidad de aprobación incesante. Todo agotador. 

En esto la psicología ha tomado un papel muy relevante. Ha sido la ciencia que ha centrado su esfuerzo en el sentir de la persona, sirviendo como “empresa de disculpación de la mente, y ciencia que explica porqué la mente, por naturaleza, está obligada a engañar de entrada a la razón con respecto a la realidad”, concepto muy interesante ya citado por Canguilhem, G. (1998). 

Pero, ¿cuál ha sido el verdadero motivo que ha hecho que la psicología experimente este gran boom?. Bien es cierto que el papel del psiquiatra históricamente ha sido más conocido, sin olvidar el gran papel que toma en él la farmacoterapia, agradeciendo a los farmacéuticos, químicos y demás profesionales que lo han hecho posible. Habitualmente me plantean cuál es la diferencia entre ambos perfiles profesionales, psicólogo y psiquiátra. A esto contesto que quizá la atención temprana prolongada. Con esto me refiero a que en muchas ocasiones, que no siempre, pudimos haber frenado la sintomatología inicial de una enfermedad mental grave. La psicoeducación por tanto es esa madre o ese amigo que te tiende la mano o aconseja antes de que te hundas, aunque al fin y a la postre muchas veces no le hagas ni caso. Es oportunidad.

Canguilhem, G. (1998) termina planteando la siguiente cuestión: “¿A dónde quieren llegar los psicólogos haciendo lo que hacen?”. El tarot egipcio, los horóscopos, las constelaciones, la religión. El ser humano siempre ha buscado saber de sí mismo basándose en sus creencias. ¿Y ahora que se llevan a cabo estudios científicos sobre el comportamiento humano es cuándo se cuestiona a una profesión tan necesaria desde la antigüedad como es la psicología?. Desde mi punto de vista la psicología se ha enfocado en aquello que había pasado en parte desapercibido en muchos contextos de la vida de la persona (mundo laboral, estructura familiar, etc). Como todo, siendo herramienta y sin abuso de esta.

El otro día debatiendo me llamó la atención la comparativa de que la psicología podría decirse que ha tomado el papel de algunas profesiones de la edad media como la de clero secular, quien llevaba los sacramentos a la comunidad y hacia a la sociedad perteneciente a ellos mostrándoles un camino en el transcurso de sus vidas.

La filosofía en el artículo citado de Canguilhem, G. (1998) pregunta a la psicología “¿En nombre de qué se han instituido como psicólogos?. Dime, ¿hacia qué tiendes para yo saber quien eres?”. Y yo planteo lo siguiente: ¿En nombre de qué se ha prohibido invitar a cualquier ser humano a que piense por sí mismo?.

Por tanto, la psicología en el siglo XXI es la herramienta preventiva y relacional más poderosa que puede existir, dispuesta siempre a escuchar a las personas y el mundo en el que estas se están desenvolviendo, sin necesidad de que estas tengan un puesto relevante a nivel social o profesional. 

Referencias Canguilhem, G. (1998). ¿ Qué es la psicología?. Revista colombiana de psicología, 7(1), 7-14.