La higiene del sueño es el conjunto de conductas que llevamos a cabo en el estado de vigilia cuyo impacto repercute en nuestro estado del sueño.
Algunos de los síntomas resultado del impacto de ciertas conductas negativas son: Somnolencia diurna, distracciones, una baja productividad, la irritabilidad, un mayor riesgo de accidentes, mayor probabilidad de conflictos sociales, alteraciones en la dieta u otros trastornos.
¿Cómo debemos actuar?
-Marca horarios de sueño de semana y fin de semana. Ten en cuenta excepciones (como una cena o cumpleaños) y marca también su horario.
-Evita sonidos fuertes y exceso lumínico antes de dormir.
-No consumir sustancias estimulantes antes de dormir.
-Regula las ingestas antes del sueño.
-Intenta hacer ejercicio por las mañanas o los mediodías.
-Si haces siesta que esta no sea superior a treinta minutos.
-La temperatura del dormitorio debe estar entre 18º y 22º.
- ¿Te gusta el sol?. A tu sueño sí.
Las conductas negativas conllevan a otros problemas como:
-Insomnio: Falta de sueño o dificultad a la hora de dormir.
-Apnea del sueño: Es una pausa en la respiración que dura unos segundos. Puede durar horas.
-Narcolepsia e hipersomnia: Trastorno que puede volverse crónico, basado en tempos de extrema somnolencia durante el día llegando al sueño profundo.
-Síndrome de piernas inquietas: Necesidad de mover las piernas aparentemente por incomodidad.Suele pasar por la tarde o noche cuando estas recostado. El movimiento alivia pero el malestar vuelve.
-Bruxismo: Afección basada en el movimiento mandibular despierto o dormido. Se tensa, rechina y crujen los dientes.
-Parasomnias: Aparecen en la fase REM. El famoso sonambulismo es una de ellas. Los movimientos violentos o puñetazos en el sueño también.
Destacar la importancia de vigilar y educar a nuestro sueño. Nos pasamos más de media vida en él.

